Seleccionamos obras que representan líneas de diálogo en relación con el tema establecido, sin limitarnos a una tendencia, técnica o período en particular. Una analogía sería una pregunta con múltiples respuestas, donde elegir una no invalida las demás, sino que las contextualiza. Este ejercicio de diplomacia cultural resulta útil dado el creciente contacto entre culturas y creencias.
¿Por qué a través del arte? Porque, a diferencia de las palabras, no requiere aprender un código y, por lo tanto, tiene un carácter universal. Porque transpone fragmentos de pensamientos y sentimientos a la materia, porque puede analizar y reescribir convenciones. Porque constantemente nos recuerda una particularidad humana fundamental: la búsqueda de sentido. Porque mejora sustancialmente la calidad de vida.